El Papa Francisco invitó a los fieles a rezar con sencillez: “Señor, mira mis fragilidades…”, mencionando ante Él nuestras debilidades. Esta, dijo, es la oración de la humildad, que nos ayuda a reconocer nuestra pequeñez ante Dios. Durante su reflexión dominical antes del Ángelus, el Santo Padre recordó que Jesús se identifica con los pequeños